La Comunidad Terapéutica CURE trabaja con el Modelo Triple I: Es una mirada humana, integral y en red.
- informescure
- 19 sept
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Enfrentar un problema de adicciones, o ahora llamado “Trastorno por Uso de Sustancias” (TUS), puede ser una experiencia profundamente difícil, no solo para quien lo vive, sino también para su familia y entorno. Pero lo que muchas personas no saben es que existen modelos de atención que van más allá del tratamiento tradicional, y que consideran a la persona en toda su complejidad. Uno de ellos es el Modelo de Atención Triple I: Integral, Integradora e Integrada, promovido y diseñado por la Red Iberoamericana de ONG que trabajan en Drogas y Adicciones (RIOD).
Este modelo representa un cambio de paradigma: en lugar de centrarse únicamente en el síntoma (el consumo), pone en el centro a la persona, su contexto, su historia y su comunidad.
¿Qué significa cada “I” del modelo?
Atención Integral: El enfoque integral busca comprender y atender todas las dimensiones de la vida de la persona: salud física, salud mental, vínculos familiares, situación económica, historia de trauma, acceso a la educación o al empleo. Es decir, se trata de construir respuestas que humanicen y reconozcan las múltiples causas del consumo problemático. Aquí, la atención no es fragmentada ni limitada a un diagnóstico: es completa y respetuosa de la dignidad de cada persona.
Atención Integradora: El modelo reconoce que nadie se recupera solo. Por eso, la atención integradora fortalece el rol de la comunidad, promueve la participación activa de la persona usuaria, y la vincula con redes de apoyo (familia, pares, grupos, instituciones). En este sentido, las personas no son tratadas como “pacientes pasivos”, sino como protagonistas de su proceso de cambio.
Atención Integrada: Aquí entra en juego el trabajo en red: una atención integrada conecta distintos servicios y profesionales (ética y derechos humanos, justicia, perspectiva de género, salunitarios, clínicos, sociales, educativos e incluso espirituales) para trabajar de forma articulada. La integración garantiza que las respuestas no sean aisladas ni contradictorias, sino coherentes y coordinadas, centradas en el bienestar de la persona.
¿Dónde se aplica el modelo Triple I?
En el reciente XXV Seminario de RIOD (ver video), se presentaron experiencias de Argentina y Colombia que muestran cómo este modelo puede adaptarse a distintos contextos, con excelentes resultados. En ambos países, las organizaciones participantes destacaron cómo el enfoque Triple I favorece la inclusión social, reduce el estigma y mejora los procesos de atención a personas con consumo problemático.
Además, la RIOD ha desarrollado una guía práctica que permite a los equipos evaluar cómo están aplicando cada dimensión del modelo y cómo pueden mejorar su intervención. Esto convierte al Triple I no solo en una propuesta teórica, sino en una herramienta concreta para transformar la atención en adicciones.
¿Por qué elegir este modelo si necesito ayuda?
Si tú o alguien cercano está buscando apoyo, es fundamental saber que no todos los tratamientos son iguales. Elegir centros o programas que trabajen con el modelo Triple I es optar por una atención que:
Respeta la dignidad y derechos de las personas.
Atiende causas profundas, no solo síntomas.
Reconoce a la persona como parte de una comunidad.
Articula recursos para una atención más eficaz y humana.
En lugar de juzgar o excluir, este modelo acompaña, incluye y transforma.
Un llamado a cuidarnos mejor
Hoy más que nunca, es momento de elegir modelos que cuiden la salud sin excluir, sin castigar y sin estigmatizar. El modelo Triple I nos recuerda que la atención a las adicciones debe ser humana, cercana y en red. Que no hay una sola causa ni una sola salida, y que cada persona merece una oportunidad de rehacer su vida con respeto, apoyo y dignidad.
Si estás buscando ayuda, elige la CT CURE, CURE forma parte de la RIOD y porque tratarse con el modelo Triple I es tratarse con humanidad.


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